Un implante dental es una raíz dental artificial que se coloca mediante una cirugía en el hueso maxilar para dar soporte a una prótesis fija o removible.

Los implantes pueden colocarse en forma inmediata a la extracción dentaría, o puede ser preferible esperar un tiempo antes de la colocación del mismo.

Un implante con regeneración de hueso es un procedimiento más complejo que requiere mayor tiempo de cicatrización (4 a 12 meses), y un entrenamiento profesional avanzado.

Si el caso clínico lo permite se pueden colocar implantes dentales de carga inmediata, se instalan en el mismo día de la cirugía el implante y la prótesis fija provisoria, resolviendo una demanda estética de manera inmejorable y devolviéndole al paciente el confort de poseer algo fijo sin la necesidad de removerlo para higienizarlo.